Querían “dormirlo” porque no les gustó su personalidad

Este gatito tenía demasiada energía, así que los humanos “cambiaron de opinión”

Un gatito con "mala actitud"

Odin es esponjoso y adorable, pero eso no impidió que cuando tenía un año de edad, más o menos, sus humanos lo llevaran a un refugio.

No les gustaba su conducta, tenía mucha energía, no sabían cómo manejarlo en casa y querían deshacerse de él.

Sugirieron al refugio que le aplicaran la eutanasia, ya que ellos no estaban interesados en conservarlo como mascota.

por Sindy G. Bustamante