VIDEO: Su gato se súper ofendió cuando notó que había tocado a otro

Esta humana no sabía que su gato se sentiría tan traicionado

Celos gatunos

Celos gatunos

Muchos gatitos se ponen celosos de las parejas de sus humanos, de los bebés, de los perros y, por supuesto, de otros gatos. Eso fue lo que pasó con este michi, que  se puso fuerioso cuando descubrió que su humana había estado acariciando a otro gato. Y no a otro cualquiera, sino a su archienemigo.

En el video se muestra cómo la chica toca al un gatito callejero y cuando vuelve a entrar a su casa, su propio gato se molesta al máximo. 

¿La razón? Celos y una vieja pelea gatuna.

Viejas cuentas

Viejas cuentas

El gato celoso se llama Ricky y vive en Texas con su humana. La chica ha explicado que el gato de afuera es un minino callejero que se acerca a su ventana y que buscaba mucho la compañía de Ricky.

En cierta ocasión, la bonita relación felina acabó en pelea y Ricky fue a dar  al hospital (ya sabes que con los gatos las cosas siempre se salen de control). Pasó el tiempo y el gato, tan amigable como siempre, seguía viniendo a buscar a Ricky, pero éste ya no tenía ganas de salir de casa, ni de volver a dirigirle el maullido.

Rachel, su humana, salió a acariciar un día al gatito callejero. ¡Imagínate la rabia y el sentimiento de traición de Ricky cuando se enteró de esto!

¿Por qué son tan celosos algunos gatos?

¿Por qué son tan celosos algunos gatos?

En el caso de Ricky, la molestia se debe evidentemente, a que seguía asociando el olor del gato callejero con una amenaza. Pero muchos gatos se ponen celosos aunque no hayan tenido ninguna experiencia traumática.

Los gatos son animales muy territoriales (son cazadores por naturaleza) y necesitan tener su espacio bajo control para sentirse cómodos. Cualquier alteración a su rutina y a su espacio los pone muy nerviosos y si esa alteración se debe a la presencia de un nuevo miembro de la familia (humano o gatuno), es normal que se pongan muy celosos.

Cómo manejar los celos

Cómo manejar los celos

Es importante que, si hay un nuevo gato en casa, tu gato se sienta seguro de no perder tu atención ni tu afecto. Pasa tiempo con él, juega, demuéstrale cariño.

Pero además, es muy importante que sienta que sus propiedades siguen siendo suyas. No lo obligues a compartir el tazón de la comida o del agua, ni el arenero. Quizá con el tiempo esté listo para hacerlo, pero eso debe venir con calma y espontáneamente. 

Y hagas lo que hagas, ¡no vayas por ahí dándole amor a sus enemigos, como hizo la humana de Ricky!

por Sindy G. Bustamante